• Luis Rene Trujillo Aguiñaga

Un dato muy importante sobre la virgen de San Juan!


EnfoqueSanFelipe.com

SU NOMBRE ES: LA PURISIMA El nombre primero, dado a Nuestra Señora de San Juan fue el de CIHUAPILLI (Señora, Princesa Amada, Niña, Hija...). Se lo dieron los naturales de San Juan Bautista Mezquititlán en el momento crítico de su existencia, en el que experimentaban el desarraigo y la orfandad.

“Recordemos que después de la Guerra del Mixtón, comenzó en estas tierras de la Nueva Galicia, la refundación de los pueblos indios, casi siempre obligados a establecerse en un lugar distinto y distante de donde nacieron”. A Ella se lo dieron, cuando más necesitaban de u Madre poderosa y tierna, cercana a ellos, y a su pequeña medida La sagrada Imagen la recibieron, pues, como la Imagen de la gran Madre y celestial Señora que, con el poder de su amor misericordioso, todo lo podía alcanzar de Dios, en favor de muchas necesidades. Y "CIHUAPILLI" era para ellos un título celestial y, a la vez, un título de realeza. Dicho nombre hablaba de una Mujer, sobre todo, de una Reina Madre, capaz atenderlos y gobernarlos desde su corazón maternal. Pero, el nombre que los Misioneros franciscanos querían darle a la santa Imagen, lo traía escrito en toda la talla de la Imagen. Y sin duda, era la Limpia Concepción, como la luna menguada lo indicaba. Por otra parte, se explica muy bien que los Franciscanos que la trajeron, le hayan dado este nombre a la Imagen de Nuestra Señora; porque, en ese tiempo, para la Orden Franciscana, era como un cuarto voto, defender la verdad teológica de la Inmaculada Concepción y promover la devoción mariana.

El motivo por el que fueron hechas las imagencitas de María Inmaculada, pequeñitas, era para llevarlas colgadas sobre el pecho. Para los Misioneros de estas tierras, llevar la Imagen de la Madre de Dios, colgada sobre su pecho, era la mejor pedagogía para atraer a los indios al cristianismo. Y más lo creían, cuando sabían que los mismos indios acostumbraban, colgarse al pecho, sus ídolos para pedir a sus dioses especial protección, sobre todo, en la guerra. Por eso, en su fervoroso anuncio del Evangelio, los Misioneros sembraron nuestra América de imagencitas de la Santísima Virgen María.

Para ellos, era la verdadera Estrella de la Evangelización; era "la Pastora Divina, la Virgen Soberana y el Lucero de la mañana que todos vienen siguiendo sus pasos". Para todos: indios, españoles y mestizos era: NUESTRA CIHUAPILLI INMACULADA.

Así, de ser invocada por los indios, desde su llegada, simplemente como la "Cihuapilli, en 1623, fruto de un mestizaje espontaneo de indios y españoles, cambian su nombre, por aclamación popular de sus devotos, que la empezaron a llamar: "NUESTRA SEÑORA DE SAN JUAN", nombre que felizmente ha llegado hasta nuestros días. Mas, no será oficialmente su nombre: "La inmaculada Concepción", sino hasta, que el Señor Obispo Francisco Verdín de Molina (1665-1673) manda, se dé culto a Nuestra Señora de San Juan, bajo esa advocación. Por cuyo motivo mandó, a partir del año de 1666, celebrar su fiesta el 8 de diciembre, fecha en que ya, desde antes, la venía celebrando la Iglesia Universal. Por este mandato episcopal, se empezó a celebrar, en San Juan, la fiesta de la Inmaculada Concepción, como la fiesta titular y principal.


60 visualizaciones0 comentarios